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El comercio electrónico está abriendo las puertas de las oportunidades para las marcas y los consumidores en China

3 minutos de lectura | Septiembre de 2015

Habría que vivir con anteojeras para no ver el impacto que la tecnología está teniendo en el comportamiento del consumidor en el mundo actual. Pero, a pesar de las innumerables formas en que lo digital está configurando el paisaje del mañana, es imposible exagerar la creciente importancia del comercio electrónico, especialmente en la región de Asia-Pacífico. Allí, nada menos que el 37% de los consumidores compran en línea, muy por encima de la media mundial del 25%. Sin embargo, el verdadero líder del mercado es China, donde más del 46% de los consumidores compran activamente a través de la web.

Si bien la penetración del comercio electrónico en China es destacada a nivel mundial, las ventas en línea son aún más notables. De hecho, las ventas minoristas chinas se han duplicado en los últimos cinco años, pero las ventas en línea se han multiplicado por diez. Este crecimiento ha hecho que las ventas online pasen del 2% del total de las ventas minoristas en 2009 al 11%. Además, el número de compradores en línea es cada vez mayor: se ha triplicado, pasando de 130 millones hace cinco años a 380 millones en la actualidad.

Pero China no es sólo el mayor mercado para el comercio electrónico. También es uno de los más evolucionados, al igual que sus consumidores. Esto se debe a que no sólo son expertos en encontrar un artículo en línea y pulsar un botón para comprarlo. Son más propensos a utilizar cupones online o móviles que la media mundial y no limitan sus compras a los bienes de consumo tradicionales. De hecho, la venta online de viajes y productos y servicios virtuales creció un 114% solo en 2014.

La "E" es de incremento

El otro aspecto convincente del mercado chino de comercio electrónico es que su crecimiento no se produce a expensas de las ventas en tiendas físicas. Al examinar los resultados de las recientes encuestas en línea de Nielsen para la región de China, vemos que las ventas en línea han añadido un 23% a las ventas totales. En el sur y el oeste, el incremento de las ventas es aún mayor, con un 26% y un 25%, respectivamente.

Además de resaltar el incremento de las ventas, los datos del comercio electrónico apoyan la premisa de que los consumidores ya no se limitan a comprar por un solo canal. La convergencia de lo online y lo offline está rompiendo los límites anteriores y ampliando la cesta de la compra del consumidor. Por ello, a medida que los consumidores continúan integrando múltiples canales en sus vidas, es fundamental que los fabricantes y los minoristas tengan en cuenta el camino holístico del consumidor hacia la compra.

Al analizar lo que buscan los consumidores de hoy en día en sus experiencias de compra, hay tres rasgos clave que ocupan un lugar destacado: la comodidad, el surtido y la experiencia. Al evaluar estas necesidades, los fabricantes y los minoristas pueden determinar estrategias específicas para que sus canales online y offline satisfagan mejor los deseos de los consumidores en todos los puntos de contacto posibles.

ESTRATEGIAS PARA INTEGRAR LOS ESFUERZOS EN LÍNEA Y FUERA DE LÍNEA

Para las operaciones en tiendas físicas, es fundamental adoptar la red como un complemento y no como un sustituto. Por ejemplo, si una tienda minorista consolidada se planteara una expansión geográfica, podría hacerse una idea de dónde están las mayores necesidades ampliando primero la red. Al identificar dónde viven las mayores concentraciones de clientes, la tienda sabría exactamente dónde se necesitan más tiendas. Además, los minoristas online pueden aprovechar las expansiones offline para ampliar la capacidad de distribución y mejorar la experiencia de compra de los consumidores.

El comercio electrónico también puede ayudar a los minoristas a satisfacer hábitos de consumo específicos. Por ejemplo, los datos de ventas en línea y fuera de línea muestran que ciertos productos tienen un rendimiento significativo en línea: el 22% de los artículos de alimentación por impulso se venden exclusivamente en línea, al igual que el 13% de los productos para bebés y el 12% de los artículos de cuidado personal. La otra ventaja del comercio electrónico es que está al alcance de todos, a diferencia de las tiendas físicas, a las que muchos consumidores de zonas rurales no tienen acceso directo.

Con la llegada de la tecnología digital, los consumidores tienen un sinfín de oportunidades para satisfacer sus necesidades y sus horarios. Ya no tienen que planificar con antelación, hacer una lista y tomar sus decisiones de compra en la propia tienda. Pueden (y quieren) utilizar todos los canales para recopilar información, comparar productos y precios, buscar descuentos y aprovechar las opciones convenientes que mejor se adapten a sus estilos de vida individuales. Esto, a su vez, significa que los fabricantes y los minoristas tendrán que desarrollar canales específicos y diferenciados para satisfacer y comprometerse con sus clientes en todos los frentes.

Para conocer mejor a los consumidores chinos, únase a Nielsen en Consumer 360 en Shanghái.

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